En cuanto nazca tu hijo, la enfermera programará un cronómetro para que suene, primero al cabo de un minuto y después al cabo de cinco minutos. 

Cuando pasen estos periodos de tiempo, una enfermera o un medico le practicará a tu bebe sus primeros “exámenes” denominados escala Apgar.

Esta escala (que debe su nombre a su creadora, Virginia Apgar) ayuda a tu pediatra a evaluar la condición general del bebé al nacer.  Con la escala se evalúan el ritmo cardíaco, la respiración, el tono muscular, los reflejos y el color del bebé.  No permite predecir lo sano que crecerá o se desarrollará, ni tampoco lo brillante que será ni la personalidad que tendrá.  Pero avisa al personal médico de si está más adormilado o si sus reacciones son más lentas de lo normal y/o si necesita algún tipo de atención especial para adaptarse al mundo que le espera fuera del vientre de su madre.

Cada característica recibe un puntaje individual y después se suman los puntajes parciales para obtener una puntuación total.  Por ejemplo un bebé que tenga un ritmo cardíaco superior a 100 latidos por minuto, llora vigorosamente, se mueve activamente, hace muecas y tose como reacción ante un catéter nasal, pero que tiene un tono azulado obtendrá una puntuación de Apgar de 8.  Aproximadamente nueve de cada 10 recién nacidos de este país califican entre 8 y 10 en esta escala.  Puesto que las manos y los pies de muchos recién nacidos permanecen azuladas hasta que aumenta su temperatura corporal, muy pocos bebés obtienen una puntuación de 10.

Si un bebé obtiene un puntaje Apgar entre 5 y 7 al minuto de nacer, es posible que haya tenido algunos problemas durante el parto que redujeron el aporte de oxígeno.  En tal caso, el personal médico suministra oxígeno por la nariz.  El bebé debería empezar a respirar profundamente incrementándose el aporte de oxígeno de tal modo que en el segundo examen de la escala Apgar, cinco minutos después del nacimiento, obtenga un puntaje entre 8 y 10.

Un porcentaje reducido de recién nacidos tiene un puntaje inferior a 5.  Por ejemplo, los bebés prematuros o que nacen mediante cesárea de emergencia tienen más probabilidades de obtener índices bajos que los bebés a término que nacen en partos vaginales sin complicaciones.  La obtención de índices tan bajos puede deberse a las dificultades que tuvo el bebé durante el parto o a problemas en sus sistema respiratorio o cardiaco.

PUNTUACIONES DE LA ESCALA APGAR.

PUNTUACION

               0

               1

                2

Ritmo cardíaco

  Ausente

Menos de 100

Mas de 100 por min

Respiración

  Ausente

Lenta e irregular

Fuerte, regular

Tono muscular

  Flácido

Leve flexión de las extremidades

Movimiento activo

Reflejos

   Nulos

Muecas

Muecas, tos o estornudos.

Color

  Azul o pálido

Cuerpo sonrosado, manos y pies azulados

Completamente rosado

Si un bebé obtiene una puntuación muy baja en la escala Apgar, se le suele colocar una mascarilla para bombearle oxígeno directamente a los pulmones.  Si no empieza a respirar por si solo en pocos minutos, se le coloca un tubo en la tráquea y se le administran fluidos y fármacos a través de una de las venas del cordón umbilical para fortalecer su ritmo cardíaco.  Si la puntuación sigue siendo baja después de aplicar este tratamiento, se le trasladará a la sala de cuidados especiales para que reciba atención médica intensiva. 

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